27/05/2020

Las ‘enormes ventajas’ de los envases alimentarios hechos con aluminio

El aluminio es 95% reciclable sin merma de sus cualidades, y la energía que precisa su proceso de reciclado apenas alcanza el 5% de la requerida para producir aluminio primario.

Los envases alimentarios hechos con aluminio tienen otras muchas propiedades: buena capacidad aislante, resistencia al calor y al agua, durabilidad, peso ligero y buena conservación de la temperatura.

Todo ello avala la idoneidad de este material para avanzar hacia la economía circular.

Plenamente circular

La clave a la hora de lograr optimizar los envases y embalajes es el ecodiseño, fundamental para que las empresas logren ajustarse a los criterios de sostenibilidad, procurando al mismo tiempo que el impacto de su actividad sobre el medio ambiente se minimice.

Según un estudio, el 76% de los españoles afirma sentirse mejor con las marcas que están haciendo cambios en sus políticas empresariales para introducir otros materiales más sostenibles. Esto demuestra que los consumidores están cambiando sus hábitos de compra, y que premian a las firmas comprometidas con el medio ambiente.

Otro dato de interés es que, en nuestro país, el 63% de las personas estarían dispuestas a cambiar el lugar donde realizan la compra si ello implica utilizar menos plásticos.

La economía circular es y será elemental como impulso de la transformación de los sistemas hacia una economía cero neta y que no favorezca el incremento los efectos del cambio climático. El aluminio, en calidad de material infinitamente reciclable, avala su idoneidad para avanzar hacia el desarrollo circular.